Blogia

PFG COMUNICACIÓN SOCIAL. UBV-MISIÓN SUCRE. Zulia, Mérida y Trujillo

Nueva dirección

Visitantes que habéis llegado a esta orilla, nos vemos en otra

http://comunicacionubvmisionsucre.blogspot.com/

 

Saludos!!!

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

Crimen y casting

Crimen y casting

 

satira

Crimen y casting

Por Rudy

Lector, ¿usted está seguro? Pero ¿seguro, seguro? Pero ¿seguro, seguro, seguro? A ver, dígame, ¿de qué está seguro? ¿Está seguro de que está seguro? Mire que “¡a seguro... lo llevaron preso!”. Sí, ya sé, me va a decir que “Bueno, a seguro lo llevaron preso, pero entró por una puerta y salió por la otra...” Puede ser, puede ser... pero igual, tan seguro no estaba. ¿Y usted, lectora, está segura? Mire que “segura” tiene las mismas letras que “suegra”. Y... ¿le sigue gustando la palabra?

Jacques Lacan decía que “toda certeza es delirante”, y es cierto, una nunca sabe lo que le va a pasar, o cuándo, o dónde, o cómo. Sabemos que la vida es finita, pero tratamos de que sea más gruesita, larga, contundente... el tamaño de la vida parece que importa... O la calidad. O el nivel. ¡Ni siquiera en eso estamos de acuerdo!

Hay quien dice que la Argentina es el país más seguro del mundo, porque... “seguro que salís a la calle y te roban...” y otros dicen que en Europa roban más, porque es en euros, que está a más de cuatro pesos cada uno. Ahora bien, si uno mira la televisión, parecería que allí hay muchos más robos, asaltos y crímenes que en la calle, por lo cual, si uno usara el mismo razonamiento que algunos programas, sería mucho más seguro salir a la calle que encender la tele, donde roban a todo el mundo, sobre todo a la hora del noticiero. ¿O será que los crímenes suben el rating? No, no lo creo. Porque de ser así, la policía ya habría detenido, imputado y procesado a algunos gerentes de programación, que serían sospechosos de estar detrás de todo esto, y la guita de los robos sería mínima comparada con la que entraría por publicidad. Pero no, quién va a pensar algo así.

Otro de los aspectos extraños que tiene el tema es que la violencia en los medios suele aumentar en los períodos preelectorales. Da la sensación de que antes de votar la gente se pone nerviosa, sale a la calle, y en lugar de decirle al otro “Che, ¿vos por quién vas a votar?”, le dice “¡arriba las manos... dame toda la guita que tengas, que la necesito para llamar a un consultor que me diga por quién tengo que votar!” O podríamos pensar que es un último recurso de los dinosaurios de la dictadura, que entonces podrían decir “Con nosotros esto no pasaba; no había elecciones, entonces la gente no se ponía nerviosa, y no robaba”.

Si se comparan seriamente las estadísticas (¿será eso posible?) veremos que en la Argentina hay inseguridad, y en el resto del mundo... también. Si no se comparan datos estadísticos, y se actúa por percepción, los resultados serán... idénticos.

El mundo es un lugar inseguro, lo dijo Discépolo hace más de 70 años, y lo sufrió Julio César hace más de 2000. Pero a veces los medios, los famosos, la farándula, toma la inseguridad como bandera. Y dicen “habría que matarlos” sin la menor autocrítica, sin estar pensando en el televidente, que a veces pensó eso mismo de los “stars” frente a algunas cosas que se animaron a hacer ante millones de personas, metiéndose en sus casas, y afanándose unas cuantas neuronas, para luego salir huyendo por la pantalla chica.

Y nosotros seguimos haciendo chistes... inseguros...

Hay la semana que viene, lector.

CONSEJO ACADEMICO NACIONAL EXTRAORDINARIO

Lugar: Sede Caracas - UBV

Fecha: Caracas, 19 y 20 de marzo del 2009

Presentes:

  • Luisana Colomine, Coord. Nacional P.F.G. Com. Social
  • Coromoto Rosas, Coord. Sede Caracas
  • Tânia Reverón, Coord. Sede Bolívar
  • Gladis Gambasica, Coord. Eje Táchira
  • Miguel Fuenmayor, Coord. Sede Zulia
  • Berenice Benítez, Coord estado Nueva Esparta
  • Andrea Martín, Coord. MS Eje Metropolitano
  • Jennifer Martínez, Coord. MS Municipio Libertador
  • David Berríos, Coord. Estado Mérida
  • Clemente Hernández, Coord. Estado Trujillo
  • Lolimar Sequera, Coord. Estado Yaracuy
  • Hugo Balzán, Coord. Barlovento
  • Henry Suárez, Coord. Guarenas
  • Carmen Atagua, Coord. Altos Mirandinos
  • Ciara Gómez, Coord. Falcón
  • Yuneily Fernández, Coord. Lara

 

También participaron los profesores: Miriam Ledezma, Erick García, Alfredo Tamayo, José Fernando Benítez, Alice Peña, Carmen Lara, Oscar Rodríguez.

 

Invitados y actividades especiales

Este Consejo Extraordinario del PFG en Comunicación Social contó con la presencia del Director General Socio Académico, Profe. Gregori Colomine; la Directora General de Medios Comunitarios y Alternativos del Ministerio del Poder Popular para la Información y la Comunicación, Ana Viloria; la profesora Irene Trilles, asesora permanente del Convenio Cuba-Venezuela para el PFG en Comunicación Social.

ACUERDOS

  1. Al ser consideradas las observaciones presentadas por profesores del PFG Sede Caracas, al documento “Criterios generales para la ejecución de Proyecto en el PFG Comunicación Social de la Universidad Bolivariana de Venezuela”, aprobado en el Consejo Nacional del PFG celebrado en Capacho, estado Táchira, en marzo de 2008, se acordó (y fue aceptado por sede Caracas) ratificar el contenido de éste y se inició la revisión de los contenidos de los programas correspondientes a Proyecto III y IV.  Esta tarea fue asignada a un equipo integrado por los siguientes docentes: Juan Arcia (Bolívar); Miguel Fuenmayor y Adriana Bermúdez (Zulia); Erick García y Alfredo Tamayo (Caracas), quienes deberán entregar resultados antes del 31 de marzo de 2009, para comenzar a usar estos programas en el lapso 2009-I.

 

  1. Reactivación de talleres dirigidos a facilitadores / asesores de Misión Sucre y profesores de la UBV en las áreas que se necesiten.

 

  1. Hacer un contundente llamado de atención a la presidenta de Misión Sucre, Lic. Rosa Elena Uzcátegui, para que se revise y solucione el pago mensual a los facilitadores / asesores de esa Misión, por cuanto el último pago fue recibido en el mes de noviembre de 2008.

 

  1. Solicitar a la presidenta de Misión Sucre, Lic. Rosa Elena Uzcátegui, gire instrucciones precisas a los facilitadores (as) / asesores (as) de Misión Sucre para que entreguen originales de las planillas de calificaciones a los Coordinadores de PFG-CS en cada Estado.

 

  1. Solicitar respuesta a la Misión Sucre sobre los requerimientos y necesidades expresados en las planillas entregados por los Coordinadores (as) de PFG municipalizados, en enero de 2009, pues hasta ahora no han sido cubiertas las necesidades manifestadas.

 

  1. Se integra el equipo de enlace con el MPP para la Información y la Comunicación, encargado de diseñar la metodología para adelantar la investigación sobre la “estructura, funcionamiento y contenido de los medios comunitarios y alternativos en Venezuela”, por los profesores (as): Ernesto Vitoria y Arlenin Aguillón (Zulia); David Berrios (Mérida); Clemente Hernández (Trujillo); Gladys Gambasica (Táchira); José Bravo (Anzoátegui); Joanna Cadenas (Nueva Esparta); Ciara Gómez (Falcón): Tania Reverón y Juan Arcia (Bolívar); Yuneili Fernández (Lara); Carmen Atagua (Miranda); Pedro Mujica, Alfredo Tamayo e Idalcira Barrios (Caracas). 

 

Estos acuerdos fueron aprobados por unanimidad, por lo cual deben ser respetados en todas las sedes y ambientes del Programa de Formación de Grado en Comunicación Social, y socializados con sus respectivos equipos de trabajo.

 

De igual modo, serán dados a conocer al Consejo Universitario de la UBV, a través de la Dirección General Socio Académica.

 

Agradecemos a todas y todos su participación.

 

Profa. Luisana Colomine R.

Coordinadora del PFG en Comunicación Social

________________________________________________________________________________________________________________

 

 

 

Crónicas de la historia crónica

“Se acabó el pan de Piquito” 

Vidal Chávez López 

    Connotados historiadores y filósofos, entre ellos el español Pánfilo Pantufla, el indonesio Panmunjong Pandeglang y el cronista de Indias Pandolfo Paniagua, cuentan que “Piquito era un bobo de la yuca nacido entre los Años I y III, en tiempos de Cristo”. Sin embargo, sesudos analistas ideologizados lo han querido vender como “el novísimo pan del desierto” y “el postrimer panecillo que sobrevivió a la multiplicación de los panes”.  

    Estos últimos pensadores señalan que el aludido, al ser amenazado de muerte por miembros del ala ultraderechista de los seguidores del televangelista Pan Robertson, tuvo que abandonar la nación de Panlestina. Después de atravesar lúgubres pantanos de los cinco continentes, fijó residencia en el callejón El Panqué, del barrio El Panete, de la República de Panganistán.

     
      Los citados cuentacuentos resaltan que el único vicio del susodicho era comer pan insaciablemente durante las 24 horas del día, lo que le generó una panza redonda de dimensión respetable. “Era tanto el desenfreno de Piquito, que en una sola sentada devoraba entre nueve y doce cuentas de pan rellenos de bolillos de azúcar y queso de leche de pantera”, escribió Pánfilo Pantufla en su conocido libro El bolillo no es pan francés.  

    El ensayista italiano Pancracio Pansini resalta que Piquito siempre combatió a los psiquiatras que, tratando de convencerlo, quisieron corregir su panadicción engañándolo con el placebo gastronómico de que “a falta de pan, buenas son tortas”. Revela Pansini que Piquito aturdía y hacía llorar inconsolablemente a estos facultativos increpándoles en los ojos: “Contigo, pan y cebolla”. Derrotados gastronómicamente, los psiquiatras, llamando al pan, pan y al vino, vino, tuvieron que admitir que “quien hambre tiene, en pan piensa”.  

    Por su parte, el panchen-lama Pandu Panqué, quien murió ahogado en los canales de Pangales, Madagascar, resalta que Piquito contribuyó con el desarrollo de la Filosofía al derrumbar algunos apotegmas y romper paradigmas de la doctrina pancista, tendencia que sostiene que “no sólo de pan vive el hombre”. Ahondando más allá de su abultada panza, psicoanalistas como Pandavas Pandroso han escrito que Piquito “sufría de pantofobia o falta de miedo al pan”.

     
      Algunos cerebrados paniguados conocedores de la historia panamericana, como Pantagruel Panales, Panfilo Panquehue y el célebre Pancracio Pandemonium, concuerdan al señalar que Piquito profería un desgarrador y ensordecedor lamento borincano que se escuchaba en el Panete de la ciudad de Panchancha. El grito en cuestión era: “Se acabó el pan de Piquito”.  
 
 
 
 


      De esta manera, todos los vecinos sabían cuándo se le terminaba el pan a Piquito. Esclareciendo que “las penas con pan son menos”, el panadicto del suburbio El Panete sólo enmudecía cuando su madre, Pándida Tulipán, ordenaba la compra de centenares de cuentas de pan en el amasadero La Panera. Sin embargo, para manifestar que su saciedad era infinita, Piquito pantentó la manoseada frase: “Pan para hoy y hambre para mañana".   

    La ganada fama de Piquito se respaldó en que, supuestamente, en algunos pergaminos descubiertos cerca de Pandharpur, India, se le menciona como uno de los invitados especiales que asistió a la multiplicación de los panes. En tal sentido, el historiador Pandáreo Pantoja alega que “de allí le venía a Piquito su desenfreno desmedido por comer pan”. Resalta que “esta glotonería incontrolable, le producía a Piquito una panhidrosis o sudación en todo el cuerpo”. 

    Piquito, entre tímidos balbuceos, siempre negó su presencia en el conocido hecho bíblico de la proliferación de los panes. Sin embargo, en una Historia de Vida apócrifa que se vendió como pan caliente en la ciudad de El Pantón, España, y en las islas Pangutaran, Filipinas, el popular Piquito sustenta que estuvo presente en ese histórico suceso bíblico. “Si estuve, ¿y qué”, -afirma Piquito en un tono desafiante en esta obra de autor anónimo. 

    En esta supuesta revelación, Piquito deja ver que la grotesca herida que le cruzaba la cabeza desde la nuca y le bajaba por la cara hasta la altura del páncreas, se la produjo un pan pañota relleno de chicharrón light que un pandillero lanzó desde la azotea de la Torre de Babel. Esta lesión perforante, le causó a Piquito una grave e incurable panoftalmia en el ojo derecho. 

    Cabe destacar, que muchos escritores e investigadores coinciden en afirmar que “el caso de Piquito es uno de los más llamativos de la historia universal”. Sobre todo, porque en torno a Piquito se han horneado a fuego lento, a fuego de amor encendido, muchas leyendas que se han convertido en el pan nuestro de cada día.  

    Algunas de ellas dejan ver que Piquito inventó el pan rallao, cuando a los 76 años comenzó a perder la dentadura. Sus panáticos más fundamentalistas afirman que Piquito fue el creador de la torta de pan y el bistec empanado. Testifican que además inventó el caminar pandeao, el pantalón y la media panty. Entre otras de sus supuestas creaciones, sustentan que inventó el pantóstato, la pantalla de los autocines, la pantufla, el panfleto, la pancarta, la pandereta, la pandola, el pantógrafo, la pandera, la pantaleta, la Caja de Pandora, el carro de combate panzer y el panche crema. Es bien sabido que Piquito se mostró partidario del pan americanismo; es decir, crear una gran cadena de panaderías que comenzara desde el río Pánuco en México hasta La Pantagonia. 

    Sus biógrafos aseveran que Piquito, ya decrépito y ciego, mientras comía pan rallao, haciéndose acompañar de una pandereta electrónica, acostumbraba cantar los himnos que el poeta mítico griego Panfo dedicó a Artemisa, Poseidón, Eros y Démeter. En el campo político, los panteístas, panlogistas y cultores de la pantisocracia lo cuestionan severamente por haber inventado, aparentemente, el alienante “pan y circo”.  

    En el campo económico, se afirma que Piquito fue el principal accionista de la línea aérea Pan American e introdujo por primera vez el pangaré en el sistema bancario internacional, procedimiento que las autoridades de las universidades venezolanas convirtieron en el llamado Pangaré de Honor. Sus defensores destacan que, como herencia a la humanidad, Piquito donó una pareja de osos panda a la ciudad de Panchiao, en Taiwán. 

    Aunque era creyente y practicante de la religión cristiana, cuando a Piquito le preguntaban por qué acostumbraba comulgar cada cinco años, solía responder: “Del pan bendito, un poquito”. Algunos poetas y escritores, entre ellos Panruti Panguipulli, afirman que Piquito es autor del poema: “Agua fría y pan caliente, / mata a la gente”, considerado como uno de los primeros versos que se escribieron en rima en el idioma español. 

    Lo único cierto de todo esto, es que el habitante del sector El Panete ganó su fama en toda la bolita del mundo con su desgarrante grito de guerra al hambre: “Se acabó el pan de Piquito”.  

    Sin haber podido saborear el famoso pan de jamón al ritmo de Los Panchos, Piquito, para demostrar que su vida no fue ninguna panacea, sino que vivió siempre empantanado, dejó de presentar su diaria pantomima al ser atacado por tres panteras hambrientas que le destrozaron la pantorrilla, el páncreas y su pantástica panza. Habiendo sobrevivido a esta bestial agresión, la prensa escrita tituló de manera unánime: “Piquito no es pan comido”. 

    Ocho meses después de sufrir esta espantosa embestida, se dice que Piquito cayó gravemente enfermo a raíz de una pandemia de panleucopenia, que lo llevó a cama cuando se encontraba de visita en la ciudad de Pangkalanbuun, Indonesia. Según sus biógrafos e historiadores, Piquito murió a los 103 años a causa de una pancreatitis, agravada por una terrible pancarditis que le rebanó su panificado corazón.

      

    Ante familiares, amigos y sus más fieles panáticos, el filósofo Pandolfo Pantoja, en un discurso panegírico, comunicó al mundo la desaparición física de Piquito. No obstante, a la hora del desayuno, el almuerzo y la cena, todavía se escucha en las alambicadas calles del barrio El Panete el grito: “Se acabó el pan de Piquito”, clamor que inmortalizó al más grande y voraz comedor de pan que haya existido en toda la Vía Láctea.  

    Sin que se haya determinado la causa de la confusión, algunos estudiosos afirman que los restos mortales del popular panadicto reposan actualmente en el Panteón Nacional de Pankistán. Otros sostienen que sus huesos descansan en un mausoleo secreto ubicado en Panlestina. En cambio, la historiadora Pandora Panela dice que Piquito fue enterrado en una fosa desconocida del cementerio central de Pangladesh. Definitivamente, hasta ahora se desconoce pandónde de llevaron los restos de Piquito.  

    Donde se encuentren, ¡pan a sus restos! 

BIBLIOGRAFÍA:

Panales, Pantagruel; (2006) La Luna no es pan de horno. Editorial Pan Negro. 

Pancada,  Pandino; (1999) La masa no está para bollos. Publicaciones Pancarta.

Pandrón Panza, Pantaleón; (1983) Los Tiburones de La Guaira se alimentan de pan y agua. Ediciones La Tinta del Panlamar.

Pandu, Panqué; (1989) Los panadictos y su pantomima. Imprenta Panteón.

Panela, Pandora; (2005) Piquito fue un gran pantallero. Editora Panasonic.

Pansini, Pancracio; (2001) Del pan de azúcar al pan salado. Publicaciones Los Panchos. Pantano, Pancho; El pan de harina de otro costal. Colección Tulipán. 

Pantín, Pandavas; (1997) Las historias pantásticas de Piquito. Tipografía Pantalla.

Pantoja, Pandáreo; (1983) El Pangaré de Honor en las universidades venezolanas. Fundación Panamericana.

Pantufla, Pánfilo; (2003) El bolillo no es pan francés. Editorial Pantorrilla. 

La oposición morirá de callecracia

Por: Vidal Chávez López 

 

      Mi amiga Grocilda, a quien nuestra cuerdita, en confianza y por cariño, llama La Hojilla, sentenció en tres palabras la crisis existencial y el futuro que le espera a la oposición, en caso de no cambiar su táctica y estrategia política: “Morirá de callecracia”. 

      El grupo de personas reunido alrededor de Grocilda escucha con atención lo antes dicho, porque nuestra amiga -muchas veces entre un jardín de aplausos- le pone originalidad a sus análisis políticos y los ofrece a sus fans como quien sirve una conservita de coco, huevo chimbo, quesillo, limonzón, dulce de hicaco, conservita de maduro o un bollito pelón. 

      “La oposición ha convertido la absurda manía de la callecracia en su razón de ser y en el aire que respira. Pero allí radica su tragedia nacional, su endemoniado fracaso, ya que no ha descubierto otra manera de hacer política, cuando en realidad hay muchas otras”.  

      Hace una pausa, y deja correr sin freno sus palabras por toda la calle del medio: “No es posible que los oposicionistas hayan introducido la concepción malcriada y efectista de que quien más gente congregue en las vías públicas es el que debe controlar el poder desde Miraflores, como si eso fuera un acta dada y sellada por el Consejo Nacional Electoral y autenticada por el Santo Niño de Atocha. Pero, ¿qué podemos esperar de quienes hace 5 años llamaron vacío de poder a un golpe de Estado?”. 

      De acuerdo a Grocilda, “la oposición trata de convertir a la callecracia o calentar la calle en el dedito inquisidor y milagroso del padre Madariaga que, convertido en el operador técnico y político de la maraña nacional, se mueve para decirle al presidente Chávez cuando debe irse, lo cual no es muy democrático”. 

      Nuestra analista, se expresa cortante y sin coger mínimo: “Lo peligroso de la callecracia, es que en la oscuridad de sus callejones se están escondiendo muchos golpistas para emboscar y apedrear cotidianamente la democracia”. 

      A Grocilda no le falta razón porque, después de lo ocurrido el 11 de abril de 2002 y el sabotaje petrolero, “la callecracia no puede seguir siendo un simple mecanismo celestial de fe o una estampita de La Coromoto que los marchistas, en un calculado cheque en blanco, le entregan al golpismo camuflado en el oposicionismo”. 

      Nuestra amiga sustanció su opinión en las declaraciones de prensa de quienes están anunciando que el próximo 27 de mayo, cuando se le vence la concesión a RCTV, saldrán a la calle y no regresarán a sus casas hasta que Chávez se vaya de Miraflores. “Eso no es otra cosa que la añoranza, el mismo síndrome de la callecracia que se quedó en la estacada el 11 de abril y terminó convertido en nada durante la guarimba. Este nuevo llamado a ejercer la callecracia demuestra que la cúpula del oposicionismo continua con la cabeza sumergida en el limo del ocio y en la indolencia de jugar bingo”, afirma Grocilda.  

      Para ir cerrando su análisis de manera redondita, como la grácil figura de su joven cuerpo, Grocilda cantó un conocido vallenato que dedicó a la oposición: “Los caminos de la vida no son como yo pensaba / como me los imaginaba, no son como yo creía. / Los caminos de la vida son muy difícil de andarlos, / difícil de caminarlos y  no encuentro la salida”.  

      Después de recibir un cerrado aplauso, Grocilda remata llevada por su velocidad verbal: “Si la estrategia de la oposición sigue volcada sólo a la callecracia, tendrá que instalar enfermerías y botiquines de primeros auxilios en todas las esquinas y solicitar los servicios de emergencia del doctor Scholl, ya que -después de ocho años- los pies fracasados y desgastados de los marchistas no dan para más. Sólo les recuerdo a los oposicionistas que los caminos de la vida son muy difícil de andarlos, difícil de caminarlos y, por lo visto, no encuentran la salida”. 
 

      Periodista

      vchavezlopez@hotmail.com 
 

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

7 Cuentos de Vidal Chávez López

    LUCEROS 
     

     Mi madre se paraba en el patio, y la casa dejaba de ser una vasta oscurana. En un elevado ceremonial, mi madre me sentaba en el ancho pretil que estaba en el patio de la casa y, con los ojos deslumbrados por el borbollón de luz nocturnal, invocaba una plegaria al reino celestial. Oraba:

     -Cielo que estás más allá de tu gloria infinita. Has que nunca falte en esta casa tu luz perfecta, tu luz de entendimiento. Cielo, danos tu fulgor imperecedero. Danos humildad para albergar para siempre una estrella tuya es nuestro corazón. Amén.

     Luego miraba extasiada la vastedad del cielo y el resplandor de los astros. Mi madre recorría con sus ojos pequeños el firmamento, como si hubiera ordenado con sus propias manos los conjuntos de estrellas de la bóveda celestial. Citaba las constelaciones por sus nombres y las distinguía por la intensidad de su brillo. Señalaba con el dedo:

     -Esa es Andrómeda. Más allá están Pegaso, Delfín y Cisne. Aquellas son las osas Mayor y Menor, la Estrella Polar, Bollero y Cabellera de Berenice. Observa como resplandecen la Corona Boreal, Hércules y Orión. ¡Qué bella es esa estrella fugaz que va cruzando el cielo! 

     -¿Qué debo hacer para atrapar una estrella fugaz?, le pregunté inocentemente un noche a mi madre.

     -Las estrellas fugaces viajan por el cielo porque no tienen una constelación, un lugar invariable, donde vivir. Pero sólo puede atraparla quien aprenda a quererlas. Hijo, para conquistar el amor de una estrella fugaz, hay que soñar con ella. Si la querencia es compartida, la estrella fugaz se deja atrapar en el sueño y desiste vagar por el cielo.    

     Después de aquella sublime recomendación de mi madre, no he podido dejar de amar y ser amado por las estrellas fugaces que se aparecen en mis sueños. Pero por temor al castigo celestial, hay una verdad que nunca le revelaré a mi madre: los agraciados luceritos que durante años han iluminado la ventana de su cuarto son nietos de ella. 
 
 
 

    EL OJO DERECHO

     El ojo derecho es la parte de mi cuerpo con la que más me identifico. Es tan grande esta compenetración, que si volviera a nacer sólo desearía parecerme a mi ojo derecho.

     Debo aclarar que, así como mi ojo derecho me genera una gran admiración, a veces me inspira reflexiones de aversión que me asfixian y desmoronan. A pesar de desencadenar estas contrastantes explosiones de ánimo, la existencia de mi ojo derecho es la única razón que logra mantenerme con vida.

     Mi ojo derecho es menos doméstico de lo que muchos pueden pensar: se desaparece por días, dejándome como una casa en penumbras. En oportunidades me asalta una dura sensación de celo hacia mi ojo derecho, ya que la mayoría de mis bellas amigas únicamente vienen a mi casa a preguntar por él y a contemplar el inconfundible guiño que le hace a la vida.

     “Su ojo derecho es tan hermoso que tiene el color confuso de los días”, me dicen eufóricas y enamoradas las agraciadas muchachas de la Sociedad de Corazones Blandos, a la cual él pertenece como miembro honorario.

     A hurtadillas, a través de los espejos, he tratado de observar mi ojo derecho, pero sólo he logrado descubrir su sonrisa enajenada y su conmiseración hacia mí. Estupefacto, he llegado a pensar que mi ojo derecho ha utilizado la cavidad de mi cara para espiarme y ejecutar planes siniestros que desconozco. Sin embargo, no me arrepiento que mi piel chamuscada por el tiempo le haya servido de cobijo.

     En verdad, ¿qué más puedo exigir? Pues con las piernas y los brazos mutilados, tuerto del ojo izquierdo, con el rostro sajado por un certero machetazo y abandonado en una destruida silla de ruedas, me afianzo al misterio oculto de alcanzar la liberación de mi naturaleza humana a través de mi ojo derecho. 

    CACERÍA 

     Mientras acomodaba los libros de su biblioteca, el viejo sintió un fuerte dolor provocado por el pastiche orgánico que le agobiaba por dentro. “Esto tiene nombre propio: hambre”, pensó el viejo.

     Entre la tribulación y el desasosiego interior, el hombre vio a su perro echado en la puerta del salón y con voz trémula le dio una orden al animal: “Bush quiero que me traigas una presa suculenta para el almuerzo”.

     El trasnochado sabueso miró con rabia a su amo. Lanzó un prolongado ladrido de protesta y con desgano salió a cumplir la orden de su patrón.

     Después de tomar una taza de café humeante que le braseó la garganta, el viejo se acostó de nuevo y se quedó dormido, mientras esperaba el retorno del animal.

     Al mediodía, el perro regresó cargando entre los dientes la cabeza ensangrentada de un lobo. Horrorizado y aturdido ante la extrañeza de aquella visión de espanto, el viejo trató de cubrirse los ojos y se percató que le faltaba la cabeza.  
 

    DESENCUENTRO 

   A simple vista mis manos parecen perfectas. Sin embargo, son la parte más contradictoria de mi cuerpo. Aún no he podido descifrar la causa de que ambas tengan caracteres totalmente diferentes, porque ellas me han acompañado durante toda mi vida, sin que haya establecido predilección por ninguna de las dos.

      Siempre anhelé que mis manos mantuvieran una relación armoniosa, pero ha sido imposible concretar este empeño. Con el tiempo he tenido que ceder y las he aceptado tal cual como son: cada una con su individualidad y su propia personalidad.

      Con la derecha estrecho las manos de mis amigos e indico la dirección correcta que deben seguir las personas perdidas que encuentro a menudo por las calles. Con mi diestra también acaricio las cabecitas de los niños y abro puertas y ventanas con las primeras luces del día.

      En cambio, el talante de mi otra mano es severo, dominante y brutal. Su único traje de vestir es un guante de boxear. No soporta ofensas y en varias ocasiones he tenido que separarla del cuello de quienes han cometido un acto de injusticia contra mi persona.

      Honestamente no me parcializo ni estoy en contra de ninguna de mis manos, porque, de una u otra manera, me han ayudado a sobrevivir. Lo incómodo de la irracional pugnacidad y el permanente desencuentro que mantienen mis manos, es que estaré totalmente imposibilitado de aplaudir cuando me ocurra algo agradable en la vida. 

    IMPREVISTO 

     El médico despertó con un ánimo de vivir que daba envidia. El facultativo se examinó la pupila del ojo y se escrutó la lengua. El médico se hizo un electrocardiograma y exámenes de heces, sangre y orina. Todos los resultados de laboratorio determinaban que el médico era una persona supremamente saludable.

     La mañana siguiente, el médico saludó risueño a su esposa. “Hoy amanecí más bien que todos los días. Tengo tan buena salud, que puedo vivir 100 años más”.

     La mujer escuchó las palabras optimistas de su entusiasmado esposo y lo miró de arriba abajo con irreverencia. El médico salió de su casa derrochando su estado de salud ante los transeúntes que encontraba en la calle. Inesperadamente, cuando intentaba cruzar la vía, el médico fue atropellado brutalmente por un automóvil y murió instantáneamente.

     Mientras viajaba hacia el Más Allá, el médico notó con tristeza que seguía aferrado a la carpeta que contenía el electrocardiograma, los exámenes de heces, sangre y orina que determinaban que era una persona saludable y que podía vivir cien años más. 

    DIFUNTO GALLINA 
     

     Mi madre tenía cuarenta gallinas africanas que se alimentaban de carne de tigre.

     Un día mi hermano  mayor se volvió  loco y comenzó a rugir  como un tigre de bengala. Cien hombres, fuertes como un roble, encerraron a mi hermano en una jaula de tigres. Al caer la noche, las gallinas entraron a la jaula y se comieron a mi hermano.

     Mi madre, para vengar la muerte de mi hermano, agarró la  escopeta de mi padre y mató a las cuarenta gallinas africanas. Les puso la ropa de mi hermano y las metió en una urna de siete metros de largo por tres de ancho.

     Todo el pueblo asistió al entierro de mi hermano, mejor dicho al entierro de las cuarenta gallinas africanas. Desde entonces, la gente del pueblo me conoce como el hermano del difunto gallina.  
 

    OLVIDO

     Ese miércoles se levantó más temprano que nunca. Cómo la bombilla de la habitación estaba quemada, tuvo que moverse a tientas entre las penumbras del cuarto e inició una tenaz búsqueda.  

     La buscó en la mesita de noche, en el escaparate, en el maletín ejecutivo, por debajo de la cama. Escudriñó los bolsillos de la camisa, las faltriqueras del pantalón, la cartera, la botella de ron, los zapatos y la papelera.

     Registró todo el cuarto y no la encontró. Exhausto y abatido, de nuevo se echó en la cama a recordar dónde había dejado su cabeza la noche anterior.   

    Vidal Chávez López

La Televisión (¿es?) necesaria

Por: José Javier León

I

Los debates y críticas sobre los medios de comunicación parten, según me parece, de un punto más bien común, cual es que no se concibe la actualidad (y hasta la existencia misma) sin medios de comunicación. No obstante, los medios que conocemos son históricamente recientes. La radio cumplió un poco más de cien años y la televisión es incluso más joven.

Más antigua sin duda es la sociedad de masas, estrictamente su posibilidad histórica. En efecto, a partir del siglo XIII ya se perfilan las condiciones para su existencia con el nacimiento de las ciudades y la llamada economía mundo. Sólo dos siglos después nacerá la imprenta, con lo que ya tendríamos las bases completas para el diseño del mundo moderno que nos acompaña hasta hoy. Lo que ha habido desde entonces son variaciones de un mismo tema.

No es de extrañar la naturalización del mundo moderno, pero no cabe duda de que estamos en un momento especial para interrogar esa naturalización y tomar algunas decisiones obligantes dadas las circunstancias políticas, históricas, culturales, sin dejar a un lado las ecológicas. Parto pues de la consideración de que hemos naturalizado una civilización que ha labrado su destrucción, y con ella, la del planeta. Desde este supuesto, creo que debemos pensar la comunicación y, sobre todo, la de masas.

 II

Este punto de arranque para el análisis y la crítica sobre los medios me lleva a observar el actual debate desde una distancia difícil. No puedo menos que alegrarme de que el país todo esté implicado en las deliberaciones, públicas o domésticas: en plazas, en los medios, en las calles, desfilan los argumentos. Pero el problema, creo, y es un creo muy particular, está en el modelo de civilización que llevó al diseño de este tipo particular de comunicación de masas.

 III

Creo con muchos que una revolución es un cambio de modelo civilizatorio.

 IV

Así pues, el debate debe dirigirse al modelo de comunicación desarrollado (e impuesto) por la civilización occidental, que responde al continuo histórico de la modernidad, la cual tiene sus albor en el feudalismo. Lo digo porque el modelo de Estado que conocemos nació entonces, entre los siglos XII y XIII, con la ciudad y el mercado; y la conjunción de todos estos elementos propició la aparición del concepto “individuo”. Con el individuo, como sabemos, nació la propiedad, y las leyes y filosofías que la sustentan.

Pero lo que me parece más interesante es que la noción de individuo se ha opuesto históricamente a la de comunidad. Ciertamente, a la caída del Imperio Romano sucedió paulatinamente la virtual desaparición del Estado, de modo que Europa conoció hasta el siglo X un largo intervalo en el que sus habitantes vivieron en comunidades que incluso desconocían el dinero. Fueron los monjes en el 940 los primeros en comenzar a acuñar monedas, llevaron al campo el mercado de la tierra y significativamente el tiempo moderno (con las horas canónicas que segmentaban el tiempo de acuerdo a una programación, con lo que nacerían los hábitos y las rutinas, y por descontado la valorización del tiempo que habría de convertirlo en mercancía), prototipo del urbano, en oposición al tiempo agrícola campesino.

En lo que luego sería América también conocimos un largo y profundo tiempo sin Dios, sin Estado ni Ley, y ese registro no está borrado en nosotros, acaso por ello nuestra rebeldía de hoy. La resistencia del discurso salvaje, en términos de J. M. Briceño Guerrero.

 V

Hoy mismo estamos discutiendo la redefinición de las nociones mencionadas, comenzando por el Estado. Refundar la República pone hoy el debate en la construcción de nuevas ciudades, en la reconfiguración del territorio, en la nueva geometría del poder. Todo esto nos llevará tarde o temprano a toparnos de frente con los criterios macroeconómicos del régimen de mercado internacional, sobre todo cuando la integración corra por cuenta de los pueblos y no del mercado. (Obsérvese la insistencia del Presidente Chávez en conminar a una integración política antes que mercantil, que lo ha llevado a criticar el nombre mismo de Mercosur.)

 VI

Pues bien, lo que me parece estar en crisis y en discusión es el modelo de civilización, que concibió el mercado mundo, que necesitó de ferias, mercados internacionales, imprenta, periódicos, radio, televisión, Internet. Este modelo necesitó igualmente del individuo, esto es, del ser aislado pero vinculado al Estado por medio de la ley. Necesitó al propietario.

(¿Acaso no estamos en nuestro país participando en un intenso debate sobre el régimen de propiedad?)

 VIDiscusión en fragmentos Primer aparte. Observemos la oposición: comunidad o individuo. Y hemos insistido que la comunicación que necesitamos construir es la comunitaria, sin embargo son las tecnologías de la comunicación de masas las que hemos puesto en el debate y no las comunitarias. En este sentido, observo que la comunicación que está puesta en el debate es la construida por el liberalismo ayer, el neoliberalismo de hoy. Estamos discutiendo las formas de hacer viable el modelo comunicacional burgués. Nos ofusca y entrampa la palabra comunitaria, aplicada a las tecnologías de la comunicación de masas a escala local. Me parece que ese es el quid de asunto. Segundo aparte. Se entiende que no podemos considerar sin una larga discusión la posibilidad de una radio o televisión comunitarias, pues está claro que se trata de radio y televisión. Me explico con una pregunta: ¿necesitan per se las comunidades de radio y televisión? Tercer aparte. Hace poco escuché que una herramienta (digamos un martillo) era “inocente”. Los que así piensan dirán la televisión lo es, en tanto herramienta. Yo no comparto ese criterio, pues considero que toda herramienta responde a una necesidad concebida en un marco civilizatorio específico (los griegos no necesitaron la rueda, por ejemplo.) El martillo no es culpable, pero su existencia no es inocente. De modo que no criticar la herramienta, esto es renunciar a ponerla en situación y contexto, es de alguna manera soslayar una cuestión esencial. Además, esa herramienta es también su empleo, y el manejo que de ella se hace responde a una corpo-oralidad concreta. No quiero ser purista, pero ¿acaso no hablamos, incluso entre los habituados, del “impacto” de las nuevas tecnologías? Cuarto aparte. Verdad de Perogrullo: Los intereses privados no son los de las comunidades. Nada podemos esperar de los medios privados. Luego, los intereses de la comunidad interesan a la comunidad… y al Estado revolucionario, que promueve, incentiva, llama a la organización a través de los Consejos Comunales (CC). Necesitamos una TV de y para los CC. No una televisión de denuncia que fortalece el “país” (caótico, ineficiente, corrupto) que explotan los medios. No una televisión que “entretenga” el ocio del tiempo libre del “trabajo asalariado”. No una televisión que “eduque” en tiempo televisivo, esto es, sin tiempo ni posibilidad para construir argumentos y réplicas. Necesitamos una televisión que investigue, eduque y organice en el tempo de la vida, que rompa la relación tiempo-dinero. Que argumente y cuestione, que transparente los procesos.  

Quinto aparte. De querer, no quiero TV. Y no me como el cuento de la influencia, al menos como lo echan. Cada vez que lo dicen le hacen un grueso favor a la industria televisiva, como decir campaña de a gratis. Y si todo el mundo lo dice debe ser cierto... Ahí está la falacia. Propongo salir de este círculo en el cual se reafirma el poder de la TV. Prefiero pensar contra toda evidencia que la TV no es necesaria, per se. Que bien pudiera no existir. Que existió para fortalecer el mercado a través del estímulo masivo del consumo. Que construyó al tele-vidente, y lo hizo impermeable a la palabra. Que instrumentalizó la otra gran falacia: Una imagen vale más que mil palabras. Que potenció la imagen como mercancía comunicacional (otra vez y siempre sobre la base de ganancia en el más corto tiempo posible), adelgazando el espesor vital de la fotografía y el cine, dejando al efecto –especial- suplir la falta de sentido con sentido súbito, inmediato, efectista, fugaz, absurdo.

 

Finalmente, prefiero la conversación, el encuentro, la gente. No me interesan mediaciones interesadas. Amo el tiempo real; no los reality show. La realidad, no su simulación.

Testamento de Judas Marcel Escarioti Granier, Alias “Kid Concesión no Renovable”

Por Vidal Chávez López

 

Yo, Judas Marcel Escarioti Granier, mejor conocido por la conspiración oposicionista como “Kid Concesión no Renovable”, en pleno abuso de la arbitrariedad mediática para usurpar la libertad de expresión, manipular la información, llamar a golpes de Estado, transmitir mensajes subliminales y derramar una hemorragia de lágrimas fingidas ante las cámaras de televisión que me permiten alimentar y provocar guarimbas con la finalidad de derrocar a un presidente reelegido democráticamente, manifiesto que nombro usufructuarios de todo mi patrimonio material, físico, mental lagrimal a las personas que menciono a continuación.

Le dejo a los demás empresarios de los canales privados de televisión, la letra del bolero siguiente: “Para de hoy en adelante / la televisión no me interesa, / cantaré por todo el mundo / mi dolor y mi tristeza. / Porque sé que de este golpe / ya no voy a levantarme…”.

 

Por los favores recibidos, le confiero a la dirigencia oposicionista mis frascos de gomina calderista y mis decadentes bigotes de manubrio. Les regalo mis medias de villano mediático a Granielito, alias Miguel Ángel Rodríguez, y a La Bicha, alias Berenice Gómez. Cedo mi rancio traje de baño a las ONG’s que se han dado un gran remojón millonario en el monumental chorro de dólares con que el National Endowment for Democracy (NED) les empapa sus cuentas bancarias.

 

Le dejo mi parrillera descompuesta, un saco de carbón quemado y una caja de fósforos mojados a los disociados que sueñan que podrán calentar las calles el 27 de mayo, cuando se le venza la concesión a RCTVas.  

 

Le regalo a Enrique Mendoza todos los monitores de RCTVas para que vea por última vez malogrado video golpista donde él aparece diciendo: “A esa basura, que se llama el Canal 8, la vamos a sacar fuera del aire”.

 

Le dono a George Walker Bush y a los Halcones de la Casa Blanca mis frustradas aspiraciones presidenciales y el cadáver nocivo e insepulto del Grupo Roraima. Mis constantes actos de provocación en las reuniones anuales de la Sociedad Interamericana de Prensa, se los cedo totalmente al engaño, la estafa y la mentira a la que recurrentemente apelan los dueños de los medios de comunicación social agrupados en el Bloque Venezolano de Prensa.

 

Mi meneo de tergiversación y vampiresa manipulación mediática se lo obsequio a la oposición, ya que por más que se tongonee en los canales televisivos siempre se le ve el bojote.

  

Mi conocida frustración política se la dejo a los oposicionistas que no quieren ver ni comprender que el 13 de abril de 2002 y el 3 de diciembre de 2006 el pueblo les dijo categóricamente y para siempre: “No volverán”.

 Como “no hay que pedirle peras al horno”, a Rosalito, apodado “El Filósofo Maracucho”, le dono mi mañosa vocecita de “yo no fui”, pero con la condición de no confundir mi pasamanería vocal con los supuestos “cantos de ballenas”.              Como faltan pocos días para apagar los equipos de RCTVas, a todos los disociados mediáticos les dejo mi canción preferida a manera de desbandada:     

“Se va la audición,           

que les vaya bien.            

Cantando muy bajito           

Marcel se va en retirada,            

ya que la concesión de RCTV            

no será renovada…”           

En medio de mis constantes intranquilidades, declaro que estas son sólo algunas de mis propiedades que pienso adjudicar a las personas antes citadas. Por lo tanto, certifico la autenticidad de este testamento.            

Firma:             Judas Marcel Escarioti Granier

Nota:

Suscribe este manuscrito manipulando el carro fúnebre: Cabeza e’motor.

Firmas de apoyo a este testamento que pueden ser ubicadas en las barras de los restaurantes del este de Caracas, a pesar de la Ley Seca: Oswaldo Álvarez Paz, Pastor Heydra y Ezequiel Zamora, entre otros integrantes del Grupo ASCO (Asociación de Cañeros Oposicionistas).

 

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres